jueves, 5 de junio de 2014
lunes, 27 de agosto de 2012
Septiembre en el mar

Y en septiembre, haremos las sesiones de preparación al nacimiento junto al mar. Si te animas, escríbeme y déjate mimar...
martes, 14 de agosto de 2012
La educación prohibida
domingo, 12 de agosto de 2012
Juguetes "activos" (niños pasivos)
"Cada vez más juguetes "superventas" en el mercado (al menos el 75% de ellos, según algunos expertos) tienen componentes electrónicos. Estos juguetes son activos, y enseñan a los niños a ser reactivos o, peor aún, pasivos. Enseñan a los niños a dejar que el juguete lleve el mando, evitan que los niños usen su propia imaginación o aprendan de verdad el proceso interactivo del juego, que enseña a resolver problemas y a disfrutar la espontaneidad. Sentarse y apretar un botón una y otra vez, aunque ese botón esté identificado con una letra o un número, no enseña nada a los niños.
Los niños aprenden el alfabeto mediante interacciones significativas con adultos a los que les gusta usar el abecé, no por apretar un botón.
La multimillonaria industria del juguete educativo está menos interesada en lo que promueve el desarrollo del niño que en los beneficios. Vende juguetes que pretenden enseñar datos aislados a los niños desde el momento en que son capaces de apretar un botón, pero ignora por completo el hecho de que los intereses e interacciones del niño son los que crean la autoguía y el aprendizaje. Estos expertos en mercadotecnia venden falsas esperanzas a padres ansiosos por asegurarse de que su hijo se lleve bien con el "oprimebotones" de la puerta de al lado. Estos juguetes enseñan a los niños a buscar guía y respuestas de los ordenadores, no de la experiencia o ni siquiera de las personas. Pero sabemos que los mejores maestros son aquellos que son buenos observadores de sus alumnos. Esto es un principio básico de la instrucción de adultos, pero es primordial en enseñanza de bebés, cuya conducta es nuestra pista más útil de sus intereses y talentos, dada su limitada capacidad de comunicación.
Los muñecos con respuestas programadas suprimen la oportunidad de un bebé de dar al muñeco su propia voz, un ingrediente esencial en el proceso creativo. Cada respuesta programada niega la visión del niño de lo que esperaba de ese muñeco. Por lo que he observado, cuando un niño oye que el muñeco tiene una "personalidad" programada, es poco probable que le dé rasgos aportados por él mismo.
Los niños pequeños tienden a ser seguidores de reglas de esta manera, porque no quieren "hacerlo mal" en el juego.
Los niños tienden a aburrirse con los juguetes electrónicos y "educativos" tan pronto como los conocen. Entonces quieren otro juguete. Esta constante necesidad de juguetes nuevos dificulta el desarrollo de la amplitud de atención (por no hablar de que promueven el consumismo). Como resultado, una atención poco amplia puede hacer que el juego más tradicional parezca aburrido a un niño sobrestimulado con juguetes electrónicos. En un artículo de Child Magazine llamado 'Juguetes de tecnología punta: cómo afectan realmente a su hijo', se señalaba que los expertos temen que estos juguetes "listos" pueden realmente estar entonteciendo el juego de nuestros hijos, retrasando su desarrollo intelectual, debilitando su creatividad, estrechando la amplitud de su atención y socavando sus relaciones."
Dra. Jenn Berman en Superbebé
miércoles, 6 de enero de 2010
Mandalas mágicos

Hace ya tiempo que he ido integrando los mandalas en mi día a día porque me he dado cuenta, casi de manera fortuita, de que desde el preciso instante en que me topé con ellos me han ofrecido paz y serenidad en los momentos más inquietantes de mi vida.
Me gustaría compartir su magia con vosotr@s, tomadlo como un regalito de Reyes, así que aquí os enlazo una oportunidad para probar su energía...
http://www.free-mandala.com/es/download.html
Ya he invitado a este mágico mundo a algunas de "mis" (en el sentido más cariñoso del término) embarazadas, a algun@s de mis (ídem) niñ@s y a algunas de las personas más cercanas a mi alma, personalizando calendarios repletos de estas figuras hechizantes. Que se extienda ahora la magia, pues.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Rumba de las madres (Nacer Renacer)

Mi abuela parió a mi madre.
Mi madre me parío a mí.
Todas paren en mi casa,
Yo también quiero parir.
Yo quiero parir tranquila,
Que nadie me meta prisas,
Que mi chico esté conmigo,
Por si hay lágrimas o risas.
Mi mamá me mima ma,
Mímame, mamá.
Si pides, yo te doy teta;
Si lloras, te cojo en brazos;
Qué gusto darte un abrazo
Y llevarte en bicicleta.
María no tiene niños,
Pero ella también es madre:
Envuelve con su cariño
A quien se pone delante.
Mi mamá me mima ma,
Mímame, mamá.
Mi mamá me mima ma,
Mímame, mamá.
Tú quieres una mamá
Y yo quiero tener hijitos
Muy pronto te iré a buscar
Pa' poder vivir juntitos.
Amatxik ama erdito zuen
Amak ni erditu zuen.
Exto emakumeek erditzen dute,
Nik ere erditu nahi.
Mi mamá me mima ma,
Mímame, mamá.
Mi mamá me mima ma,
Mímame, mamá.
Miña avoa pariu a miña nai.
Miña nai pariume a min.
Todas paren na miñ a cas,
Eu tamen quero parir.
L´àvia va parir ma mare.
Ma mare em va parir a mi.
Totes pareixen a casa,
Jo també vull parir.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
Rosa Zaragozá
Y suena así: http://www.youtube.com/watch?v=GGUjia5-enw
domingo, 29 de noviembre de 2009
Haptonomía, la ciencia de la afectividad

La palabra puede sonar un poco extraña. Proviene de la conjunción de los términos griegos clásicos “hapsis” que designa el tacto, el sentido, el sentimiento, y “nomos” que designa la ley, la regla, la norma. Hapto significa: yo establezco táctilmente una relación, un contacto táctil.
La haptonomía es la ciencia de las interacciones y de las relaciones humanas y tiene múltiples aplicaciones. Una de ellas es el acompañamiento pre y postnatal del bebé, una maduración de la relación afectiva entre el padre, la madre y el niño.
Favorece los lazos de parentalidad, de acogida del niño y de apertura a la vida. Permite una maduración psicológica, afectiva y psicomotora.
No es un método de preparación al parto sino de enriquecimiento de los lazos afectivos, aunque en muchos casos es el método del que parten otras técnicas muy utilizadas en los centros de preparación al parto.
Según los expertos, es a partir del quinto mes cuando tu pequeño más lo nota. Aporta tranquilidad y seguridad, dos factores fundamentales para que el embarazo se desarrolle en armonía y bienestar interior.
Los encuentros entre el bebé y los padres se realizan en sesiones cada dos o tres semanas, aunque en casa los padres deben contactar diariamente con el bebé entre cinco y diez minutos. Tras el parto se siguen realizando sesiones hasta el año de edad para completar la maduración integral del bebé.
http://www.bebesymas.com/embarazo/haptonomia-la-ciencia-de-la-afectividad y www.haptonomie.org
martes, 10 de noviembre de 2009
Ventajas de los portabebés

Favorece el bienestar general del bebé
El bebé se siente a salvo por la proximidad de sus padres. La confianza se reafirma llevando al bebé encima, ya que los bebés humanos han sido a lo largo de la historia, llevados, aunque hayan nacido en países industrialmente modernos.
El calor, el movimiento, el olor y los sonidos (de la voz, del corazón y de la digestión) del portador, recuerdan al bebé el tiempo que estuvo en el útero de su madre. Este reconocimiento estimula sus sentidos y su bienestar. Los bebés llevados están más satisfechos, sufren menos de cólicos y lloran con menos frecuencia.
Incluso, el hecho de llevar a un prematuro atado al cuerpo le da la posibilidad de recuperar esta seguridad o cobijo que le faltó en el vientre materno.
Se adapta al desarrollo físico del bebé
Los bebés prematuros y recién nacidos ya pueden sacar provecho de ser llevados en una tela incluso hasta alcanzar la edad de 3 años.
La única forma de llevar al bebé sin interrupción adaptándose al desarrollo de su columna vertebral, es el fular. La posición que adopta agarrado con la tela es más adecuada que cuando simplemente se lleva en brazos
La posición acuclillada de piernas separadas favorece el correcto desarrollo de los huesos de la cadera. El hecho de ser llevado así puede ayudar como terapia en algunos casos de luxaciones congénitas de los huesos de la cadera.
Gracias al movimiento continuo, la suave presión que ejerce el fular y la posición de rana de las piernecitas, se estimula la digestión y se disminuyen los dolores de barriga mientras se lleva al bebé. Los cólicos típicos durante los tres primeros meses de vida se pueden aliviar considerablemente.
El estimulo de los sentidos infantiles y el desarrollo mental
La proximidad en el fular no solamente refleja la seguridad dada en el útero materno, sino que también transmite información táctil y kiniesológica al sistema nervioso a través de la piel del niño. El bebé siente y descubre más de su propio cuerpo.
El movimiento producido mientras se lleva al bebé, estimula el sentido del equilibrio. Los impulsos del portador se transmiten al niño mientras este es llevado.
El niño participa de la vida cotidiana des de una postura protegida. Tiene una perspectiva mas clara de lo que ocurre a su alrededor que desde su carrito.
Usos para los padres
El llevar a su hijo, es una experiencia sin duda incomparable y hermosa, que une más a padres e hijos.
Un niño llevado está más satisfecho, llora menos y preocupa menos a sus padres.
El aprendizaje de las técnicas de anudar refuerza la autoimagen paterna, tanto de la madre como del padre, al ver que llevando al niño éste se muestra tranquilo y confiado.
Las manos de la persona que lleva al niño en el fular quedan libres para cualquier tipo de actividad. Esto es practico tanto para las tareas de la casa y las compras como también para gozar de su tiempo libre de manera relajada.
Los obstáculos como una acera estrecha, bordillos, escaleras, caminos sin asfaltar o bien la arena en la playa, desaparecen sin esfuerzo con el niño en el fular. También para ir en autobús o en el metro resulta más cómodo.
www.mowgli.es
miércoles, 5 de agosto de 2009
La importancia del encuentro

Padecemos una especie de
subdesarrollo emocional que nos
impulsa a ciertas conductas
autodestructivas, tanto en
nuestra vida pública como en
la privada.
Nos urge encontrar un camino
que nos permita hallar una
manera de ser más sanos, y ese
camino está íntimamente
relacionado con el amor y la
espiritualidad. El amor es el mejor símbolo de la
salud del hombre,
es todo lo opuesto de la agresión,
del miedo y de la paranoia,
que a su vez representan
la patología que nos desune.
Claudio Naranjo
lunes, 3 de agosto de 2009
El juego, instrumento de transformación social

Según la UNESCO (1968), jugar es necesario para el correcto desarrollo infantil,
estando especialmente relacionado con los procesos de mielinización y osificación que se producen en los primeros 7 años de vida. Es decir, con el proceso de desarrollo cognitivo y físico. Los diferentes estudiosos del juego apuntan a la incidencia del juego en diferentes ámbitos del desarrollo: motor, cognitivo, afectivo, social y de la personalidad.
Estos estudios nos invitan a valorar el juego como algo más que un entretenimiento
infantil o un recurso didáctico, atendiendo a su sentido y valor para el desarrollo
personal y grupal de los niños, a su valor educativo.
No profundizaré en este tema, pero quisiera hacer algunos apuntes
imprescindibles para comprender lo que planteamos y las propuestas que se derivan de
ello. Juego y desarrollo se entrelazan continuamente de una forma integral: el mundo de los afectos, el aprendizaje social y el desarrollo cognitivo (por supuesto, también el desarrollo físico y motor, aunque no sean requisito imprescindible) se manifiestan en el juego y, a su vez, crecen por su acción.
Requisitos para el juego
Para poder jugar, el niño tiene que haber establecido un buen vínculo con los
adultos que le rodean, ha de sentirse seguro afectivamente, tener oportunidad de
explorar su cuerpo, el del adulto y el mundo que le rodea; aprender a disfrutar de sus sensaciones, sus acciones, sus experiencias (que éstas sean placenteras, afectuosas); sentirse bien, querido y aceptado. Esto es posible en la medida en que los adultos a los que está vinculado disfrutan con él, ríen, juegan, le refuerzan sus logros y le limitan.
Sólo sobre esta base que crean los adultos con los que convive y se relaciona podrá
crecer y desarrollarse con plenitud, de forma integral y armónica.
En segundo término, el juego es una actividad social. El juego es el marco en el
que se dan las primeras conductas sociales: iniciadas con el adulto y desarrolladas con los iguales después. Se trata del único escenario en el que es posible ensayar y
desarrollar las habilidades sociales básicas. En este sentido, hay dos premisas
fundamentales para que el niño pueda jugar con otros: la primera es que el adulto de
referencia le introduzca en la dinámica de juego “jugando” (generando los elementos que son / serán comunes a otros niños); y la segunda es que el niño tenga la suficiente capacidad cognitiva para coordinar su acción con la de otros como él.
Finalmente, el niño necesita “material” de juego: conocer juegos, conocer la vida
directamente o a través de otros medios (audiovisual, cuentos, narraciones, dibujos…), contar con objetos para jugar (específicos o no). Ningún niño puede jugar a algo que no conozca. Así, si nunca ha ido a comprar, no podrá/sabrá jugar a la compra-venta, siendo éste un juego muy interesante, por ejemplo, para el desarrollo de capacidades como el cálculo mental o la negociación. Por eso es importante propiciar experiencias interesantes que amplíen el universo infantil.
Aportaciones del juego al desarrollo cognitivo
Observamos el desarrollo cognitivo en el juego a través de diversas conductas: la
interacción con los iguales (del juego en paralelo a los juegos de equipo); el número de acciones que el niño es capaz de coordinar sucesivamente (ej: sólo dar de comer a la muñeca, hacer la comida y dar de comer, comprar-preparar la comida-dar de comer, etc.) o simultáneamente (ej: jugar con una o con varias reglas); la complejidad de las respuestas a los conflictos sociales o afectivos que se producen durante el juego (ej: me marcho llorando, te insulto/pego, pido ayuda, negocio, elaboro una respuesta alternativa –“si todos los papás pueden fregar los platos, me pido ser el abuelo”).
Estas conductas nos hablan de la forma de pensamiento alcanzada, de las capacidades
desarrolladas, de las estrategias aprendidas y “puestas en juego”.
Podemos, por tanto, estimular el desarrollo y entrenamiento de capacidades cognitivas a través de propuestas lúdicas, del enriquecimiento del juego libre en grupo y de la reflexión compartida acerca de lo que ha pasado durante el tiempo de juego. También propiciando experiencias interesantes que amplíen el conocimiento infantil.
Por otra parte, las capacidades sociales y cognitivas se desarrollan entrelazadamente en el marco del juego, en el que es necesario no sólo ampliar la
comprensión del mundo a través del desarrollo de formas de pensamiento cada vez más complejas, sino también tener en cuenta al otro en ese proceso de comprensión. Esto
significa asumir que hay puntos de vista, experiencias, etc. diferentes… lo que termina modificando nuestra propia visión del mundo.
Aportaciones del juego al desarrollo afectivo
La mayor aportación del juego al desarrollo afectivo estriba en que, jugando, se
elaboran situaciones emocionales conflictivas:
- de carácter cotidiano, en las que el niño pequeño trata de comprender mejor el
mundo que le rodea desde el punto de vista afectivo-emocional: ¿qué es la tristeza?, ¿por qué mi mamá se angustia tanto con mi comida?, ¿por qué todo el
mundo manda sobre mi?, ¿por qué tengo que compartir mis cosas?
- de carácter específico, en las que el niño trata de elaborar auténticos conflictos
afectivo-emocionales: abandono, muerte de un ser querido, separación de los padres, etc.
Desde el punto de vista afectivo, jugar con otros está directamente relacionado con
el desarrollo del concepto de amistad: desde un punto de vista positivo, el compañero de juego es un amigo y a través del juego se elaboran estrategias de aceptación, comprensión, comunicación íntima y adaptación al otro, entre otras posibles. También está el punto de vista de los rechazados sistemáticamente en el juego: ¿cómo elaboran ellos el concepto de amistad?
Aportaciones del juego al desarrollo social
Las aportaciones del juego al desarrollo social se manifiestan esencialmente en el
juego simbólico y en el de reglas.
En el primero por su carácter cultural e inter-cultural, así como porque el niño expresa a través del mismo su manera de entender el mundo que le rodea (la familia, la escuela, la calle, los cuentos…) y debe elaborar la forma en que se sitúa en el mismo.
El juego simbólico constituye un auténtico ejercicio social, un laboratorio de ensayo para comportamientos, actitudes y roles;
El juego tiene carácter cultural en un doble sentido: porque los juegos tradicionales forman parte del patrimonio cultural de una comunidad, y porque los rasgos culturales propios se manifiestan a través de los juegos: rituales como una boda, particularidades como las celebraciones con toros, la recogida del… (grano, uva, aceituna), los apagones, o las procesiones de semana santa.
Y tiene carácter inter-cultural porque cuando jugamos juegos similares de forma distinta (un corro, un escondite, una boda) es necesario ampliar, entre otras posibilidades, nuestros conocimientos sobre el mundo o la capacidad de tolerancia.
Los juegos de reglas suponen una iniciación en la norma social, una relativización
del sentido de competitividad (lo que importa es jugar), así como el ensayo, aprendizaje e incorporación de valores como la cooperación, la solidaridad, el sentido de igualdad o el trabajo en equipo.
El papel del adulto en el juego
Pero ¿Cuál es el papel del adulto-educador en el juego para que, cumpliendo con
sus características (libre, gratuito, etc.), podamos optimizar sus beneficios?
Como premisa, y resumiendo lo que hemos comentado, el adulto debe:
- establecer un vínculo con el niño que le permita sentirse afectivamente seguro
- enseñar al niño las bases de cada tipo de juego (sensorial, simbólico, de reglas) mientras juega con él
- servir de “mediador” en los primeros encuentros lúdicos entre iguales
- permitir (generar o facilitar) tiempos para el juego libre
En segundo término, el papel del educador en el juego puede concretarse en las
siguientes funciones:
- evaluar las necesidades individuales y grupales de los niños/as en cuestión, para ayudar a niños y niñas en su desarrollo, proporcionándoles elementos que enriquezcan su actividad lúdica: adaptación de los recursos/medios, selección de propuestas, etc.
- Observando el juego - la actividad individual y grupal
- Atendiendo a las demandas infantiles
- Preguntando y escuchando cuando el juego - actividad haya terminado
- favorecer la libre participación en los juegos y actividades
- dejar actuar - jugar, estando atento. Esta actitud proporciona a los jugadores
sensación de libertad a la vez que de seguridad.
- intervenir en el juego infantil sólo cuando es absolutamente necesario (una
situación de peligro) o recibimos una demanda para hacerlo ("juega conmigo a..."; "¿puedes ayudarme a...?"; tirón del pantalón o mirada suplicante)
- ayudar previamente a la superación de los objetivos infantiles (extrínsecos) para
favorecer así el verdadero disfrute lúdico. Ej: angustia del recién llegado, relativización del ganar-perder, etc.
- reflexionar posteriormente acerca de lo acaecido durante el juego: conflictos, consensos alcanzados, uso del material, etc.
- proporcionar estrategias para la resolución de conflictos entre iguales
- proponer actividades lúdicas y/o ludiformes que permitan la posterior incorporación
de elementos nuevos en el juego libre. Ej: hacemos una construcción con cajas, cantamos, organizamos una dramatización colectiva...
- seleccionar juegos y juguetes adecuados, buscar materiales nuevos, cambiar de
vez en cuando los que tenemos, enseñar las posibilidades del uso de materiales reciclados para el juego, animar el juego grupal sin juguetes...; adaptar con flexibilidad el espacio de juego
- proporcionar experiencias que amplíen el universo infantil, generando nuevos escenarios para el desarrollo personal que puedan después incorporarse al juego y, por tanto, a la comprensión infantil del mundo. Ej: visitar a distintos profesionales permite tener una idea mejor de lo que se puede aportar a la sociedad a través del trabajo; acudir a espectáculos permite ampliar el concepto de belleza (entre otros) y desarrollar la sensibilidad…
- ser tolerante con la cultura o costumbres expresadas a través del juego (el educador como modelo)
- participar con los jugadores en la creación de un ambiente agradable,
satisfactorio y estimulante para todos/as
En definitiva, OBSERVAR (no sencillamente mirar o vigilar). FACILITAR: en la generación de un espacio y un ambiente estimulante y agradable. ANIMAR: invitando, iniciando a nuevos juegos, compartiéndolos, dando pautas para la autonomía en el juego. Y ENRIQUECER: a través de diversas propuestas, de enseñar nuevos juegos, y
a… pintar, contar cuentos, construir, pasear, asistir al teatro, visitar un mercado, realizar actividades pre-deportivas… Cada espacio lúdico ofrece distintas posibilidades de enriquecimiento, adaptadas al mismo y sus objetivos.
Espacios educativos para el juego
En último término, cabe abordar los espacios en los que es posible potenciar el
juego, optimizando sus efectos desde un punto de vista educativo. Presento a continuación algunos espacios donde puede darse el juego: en el marco de la escuela, de los programas sociales y de la comunidad.
4.1. EL JUEGO EN LA EDUCACION FORMAL
EL AULA. El juego libre debe tener un espacio en el aula de los pequeños (0-6), el
infante necesita jugar para situarse en el mundo, desarrollar sus capacidades y
resolver sus conflictos. Por otra parte, las propuestas lúdicas para entrenar capacidades o afianzar conocimientos son un instrumento didáctico de gran valor (motivador) para las clases de primaria y secundaria.
EL PATIO DE RECREO. A medida que los pueblos y ciudades crecen y se
modernizan, los niños pierden espacios comunes de juego, lugares donde encontrarse intergeneracionalmente… esto, entre otras consecuencias, dificulta la transmisión de los juegos reglados. Los niños no saben a qué jugar en el patio (excepto fútbol), pero su necesidad evolutiva de jugar en grupo, medirse consigo mismos y con otros, o alardear ante los pequeños, permanece. En consecuencia, asistimos a la formación de bandas, agresiones y faltas de respeto graves que podrían evitarse (y trabajarse) con propuestas de juego específicas para cada edad y para edades mezcladas. Los juegos reglados permiten: “competir” en un marco normativizado, interiorizar progresivamente las normas y la necesidad de respetarlas para una mejor convivencia, potenciar lo mejor de cada cual –aunque no sea el mejor- ya que forma parte de mi equipo, y algo muy importante: pasarlo bien. El vigilante de patio se transformaría así en un agente de cambio, en un educador.
4.2. INTEGRACION Y DESARROLLO SOCIAL EN TORNO AL JUEGO
EL CLUB DE TIEMPO LIBRE. Los espacios para el tiempo libre deben contemplar
siempre tiempos para el juego libre, entendiéndolo como una actividad más, de gran relevancia para el desarrollo infantil, especialmente en los ámbitos: social, de la autonomía y de los valores. No podemos “organizar” TODO el tiempo infantil, los niños necesitan tiempos “libres de verdad” en los que volcar sus aprendizajes, su capacidad de liderazgo, de asertividad, para la resolución de conflictos, para llegar a consensos… estas actividades lúdicas deben ser favorecidas, observadas y optimizadas por los educadores (no pueden quedar relegadas exclusivamente al tiempo de descanso de éstos).
LA LUDOTECA. Sin duda es un espacio privilegiado para el juego, en el que la organización de los espacios y materiales es esencial para facilitar la actividad lúdica de todos los participantes7. El educador, especializado en juego, tiene
múltiples recursos a su alcance para favorecer el desarrollo infantil en todos sus
ámbitos, ayudar en la resolución de conflictos personales (afectivos, sociales y
cognitivos) y entre iguales, tutelar el entrenamiento progresivo de capacidades cognitivas a través de propuestas lúdicas seleccionadas, favorecer la incorporación
de valores, etc. Todo ello contando con la motivación de los niños participantes. La ludoteca puede trascender su propio concepto de espacio para el tiempo libre y recurso social para padres y niños para convertirse, gracias a los educadores responsables y al proyecto que la sustenta, en un espacio educativo y de prevención real, donde cada niño pueda crecer adquiriendo recursos personales para la vida en sociedad en un marco acogedor.
LA LUDOTECA DE PRIMERA INFANCIA. Pensada para menores de 4 años, es un
espacio al que las madres (o adulto de referencia familiar) acuden con sus hijos. En ella, los beneficios del juego infantil se ven potenciados por la función de formación familiar (puericultura, educación, estimulación, etc.)
RESIDENCIA DE MENORES TUTELADOS (orfanato). Además de facilitar la integración en el medio y el desarrollo social de los niños, el espacio de juego cumple una función terapeútica en estos centros. Bien llevado, supone un marco en el que el niño puede expresar los conflictos emocionales por los que atraviesa y reelaborar su lugar en el mundo.
EL juego, recurso para la dinamización comunitaria
También hay aportaciones del juego al desarrollo comunitario. En primer lugar se
trata de un ámbito sin competencia, por lo que las actividades lúdicas aseguran un clima positivo. Por otra parte, toda la comunidad puede ser integrada en el juego, ya que a los adultos, en general, nos gusta recuperar nuestro vínculo con la infancia. El juego, no sólo por su carácter cultural, forma parte de la memoria colectiva, de la experiencia común, por lo que se erige como una de las actividades intergeneracionales por excelencia: todos jugamos.
LA CALLE, EL PARQUE, LOS ESPACIOS COMUNITARIOS... Recuperar (o no perder) la calle como espacio social, a los vecinos como co-responsables de la educación infantil, promover la participación de los adultos en la vida cultural y social del barrio o el pueblo, es un objetivo esencial de la educación social. El sentimiento de pertenencia a una comunidad es base imprescindible para el desarrollo de actitudes positivas hacia ésta, integradoras, respetuosas, solidarias…
Uno de los recursos para facilitar la consecución de este objetivo es el juego:
- Fiestas de juego en el barrio: de inauguración o clausura de curso, ligadas a acontecimientos populares, de carácter temático, sorpresa. Proyectos intergeneracionales: fiestas y concursos familiares, enseñemos los juegos de nuestra infancia a los nietos o los hijos, “deberes lúdicos” para compartir con la familia, investigación sobre el uso de juguetes por diferentes generaciones…
- Dinamización lúdico-cultural de la zona: semanas de divulgación del juego (sólo un tipo o muchos), 24 horas solidarias de juego, mercadillo de intercambio de juguetes, día de los records lúdicos, juegos de tablero gigantes, jugar en los días internacionales (día internacional de la paz, de la mujer, etc).
María López Matallana
martes, 24 de febrero de 2009
El rol de los juegos

"Tú no me quieres", dijo Oswaldito de 5 años a su mamá. Ella se sintió absolutamente confundida. ¿No le había dado todo? ¿Todo su amor, tantas malas noches, la mejor comida, ropa, juguetes, betamasx? ¿Qué le pasaba a ese chico?
Ahora no solo los "padres con problemas" a quienes ya desde algún tiempo les ha faltado energía para dedicarse a sus hijos, sino tambien los padres buenos, que siempre les han dado la mejor atención que podían, de repente se asombran: "¿Quién comprende a este niño?" Entonces nos vienen muchas dudas: ¿Qué es eso de "amar" a un niño? ¿Realmente podemos amar sin comprender? ¿O comprender sin amar? Un enfoque para lograr una mejor comprensión sobre la vida de nuestros niños es indudablemente entender algo más sobre los juegos que son su expresión vital más natural y espontánea.
"¿Qué hiciste hoy en la escuela?" preguntan los papás. Cuando el niño contesta honradamente "jugué", se da cuenta de la desilusión de sus padres y se siente incómodo en su condición de niño y se pregunta "¿Qué esperan de mí? ¿Gramática, matemáticas?" Luego regresa donde los profesores del Pestalozzi: "Quiero aprender el pluscuamperfecto, quiero aprender a dividir en papel". Y entonces juego y trabajo se ponen en contradicción y ya comienza el conflicto entre la "vida seria" del trabajo (que como él puede ver pocos adultos lo hacen con alegría) y los "sanviernes" tan esperados durante toda la semana. Sin embargo, si supiéramos apreciar la íntima relación entre juego y trabajo y dar a los niños el apoyo para que no la pierdan, podríaamos trabajar juntos con goce y creatividad, así como nuestro hijo de casi 16 años nos escribió desde Suiza en estos días "Ahora trabajo en una empresa que fabrica vehículos solares. Es superchevere. El trabajo es como un juego. Todo me interesa y no me canso, aunque duermo pocas horas".
En realidad, desde que nace, el niño comienza a "jugar y trabajar". Sus primeros contactos con el mundo los toma por sus reflejos innatos y simplemente para sobrevivir. Pero la satisfacción de sus necesidades le invita a variar esta interacción instintiva, a experimentar jocosamente con el mundo que le rodea. No se contenta con succionar solo la teta que le alimenta. Pronto lo succiona todo (los dedos, la cobija, todo lo que esté a su alcance).
Como habíamos visto antes, este comportamiento se debe a la presencia de la corteza cerebral, el órgano diseñado para "encontrar soluciones novedosas a situaciones imprevistas", y es ese tanteo que permite el desarrollo de la inteligencia humana. A estos experimentos espontáneos les sigue enseguida el impulso de imitar movimientos y sonidos en una exploración continua que cultiva la capacidad de observación y concentración a muy temprana edad.
Gracias a estas imitaciones el bebé capta e incorpora muchos detalles de la realidad que le rodea. Pero solo si otra persona re-imita sus gestos y expresiones, puede él lograr una primera percepción de sí mismo, se da cuenta de que también él "es visto" con interés (no con crítica, que es probablemente la experiencia más generalizada).
Y así se satisface una de las más importantes necesidades humanas, la de sentirse querido. Cada nuevo descubrimiento sensorial, cada nuevo movimiento es practicado con goce hasta llegar a ser dominado y refinado. El niño no interferido persiste en sus ejercicios que con frecuencia toman el carácter de rituales, y los varía, buscando cada vez nuevos niveles de dificultad hasta obtener un grado de maestría que le da seguridad. Ahora sus experiencias son "solamente sensorio-motrices". Le proporcionan placer por sentirse a sí mismo y sentir las múltiples cualidades del mundo. Pero al mismo tiempo son la base para su futuro razonamiento. Hoy el niño salta muchas veces de un muro para gozar, perfeccionar su coordinación, sentirse valiente. Pero este juego repetitivo, combinado con muchos otros, mieliniza su sistema nervioso, establece contactos cerebrales que a su tiempo permitirán la comprensión de leyes físicas cada vez mas complejas, p. ej. distancias, ángulos, peso, volumen, la gravedad y mucho más aún: esta es una actividad espontánea, autónoma, que conlleva su gratificación en sí misma.
El niño que juega por placer no espera recompensas para su "trabajo bien hecho", no mira el reloj para ver si por fin se acerca el merecido descanso. Más bien se olvida hasta de su hambre y se reniega porque la noche le obliga a interrumpir su juego que "recién no más" comenzó. Desde pequeño el niño imita no solo las muecas graciosas y muchas palabras, sino también el trabajo de los adultos. Antes de caminar con destreza ya quiere barrer, cargar la loza, lavar platos.
En esta época creemos que no le podemos confiar una taza nos parece más valiosa que satisfacer el hambre de actividad de un niño. "Es que los trabajos hay que hacerlos rápido y bien (para luego comenzar a vivir), y el niño estorba cuando juega con la espuma, barre sin terminar, en fin, solo juega". Le mandamos a sus juguetes para que no moleste y que no toque nuestras cosas.
Unos pocos años después nos quejamos de "estos niños inútiles, que solo quieren jugar para divertirse y se niegan a ayudar".
Al llegar al final de su segundo año un niño que ha podido interactuar a su ritmo con su entorno, ha adquirido estructuras mentales complejas que ahora le permiten imaginarse las cosas "dentro de su cabeza". Esta representación interna del mundo le capacita para comenzar a planificar sus acciones con cierta anticipación y de realizar sus primeras simbolizaciones.
- El juego representativo le empuja a tomar en cuenta a otros niños, a colaborar e intercambiar roles con ellos, a aprender a ver el punto de vista de otros niños, a salir de su egocentrismo infantil.
Mientras que el niño debería formar sus propias imagenes moviéndose, manipulando objetos y diciendo lo que hace, la televisión le sustituye su actividad personal, lo inmoviliza y lo llena de imágenes y palabras ajenas, tensionándole al mismo tiempo a causa de los efectos de la tecnología aplicada.
Señalar todas las diferencias que hemos observado entre el juego representativo auténtico y el de la tele, sería en realidad otro tema aparte.
Hay ciertas reglas que son transmitidas y aceptadas y que confirman la autoridad de las personas mayores y de la tradición. Con el inicio de la etapa operativa, en cambio, los niños inventan sus propias reglas de juego, haciéndolas funcionar por convenios temporales y muchas veces modificando las reglas convencionales.
Los efectos son multiples y varian desde una falta de seguridad en la coordinacion sensorio-motriz, inseguridad en el razonamiento concreto, agresividad, falta de concentracion, dependencia, rechazo de reglas funcionales y límites y de la toma de responsabilidad, inclinación a abstracciones sin bases operativas y tendencia de sentirse feliz solo en grupo, de no encontrar actividad personal satisfactoria hasta evadir la realidad personal por medio de distracciones y consumismo. ¿Nos asusta esta lista? ¡Hagamos pues un sincero esfuerzo por conocer a fondo cuales son las necesidades autenticas de nuestros niños y haremos una contribucion pequeña, pero real, para que el mundo de mañana sea un poquito mejor que el actual!
domingo, 9 de noviembre de 2008
Sin amor, morimos
viernes, 31 de octubre de 2008
La divinidad del colecho
Agarre espontáneo o arrastre al pecho
miércoles, 8 de octubre de 2008
Cortar el cordón umbilical dos minutos más tarde disminuye la anemia infantil
El hilo rojo invisible
Qué sabias, las leyendas...La del hilo rojo es una leyenda anónima de origen chino que dice que entre dos personas que están destinadas a tener un lazo afectivo existe un hilo rojo, atemporal, que existe desde el principio. El hilo existe independiente del momento de sus vidas en el que las personas vayan a conocerse y no puede romperse en ningún caso, aunque a veces pueda estar más o menos tenso, pero es, siempre, una muestra del vínculo que existe entre ellas.
El texto literal viene a decir: Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper.
Ésta es una leyenda que se suele relacionar con el vínculo maternofilial, además de sostenerse que son los niños los que eligen con quién y cuándo unirse mediante ese hilo rojo.
martes, 23 de septiembre de 2008
¿Qué ocurre con los bebés que nacen por cesárea?
Hace dos semanas recibí a dos bebés, una maravillosa niña y, unos días después, un niño. Esa semana nacieron aquí, en nuestra pequeña ciudad, un total de cinco bebés: dos a los que tuve el honor de recibir en sus hogares, y tres nacidos en el hospital.
Los tres que nacieron en el hospital están todavía en la Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatología. A los tres se les separó de sus madres. Los tres nacieron por cesárea. Fue una semana dura.Uno de los bebés nacidos en casa tuvo una suave entrada en nuestro mundo, sin una arruga. El otro tuvo una distocia de hombros durante siete minutos; después de tres minutos y medio de reanimación, se agarró a la vida y salió adelante. En ningún momento se ha separado de su madre; su lactancia ha sido maravillosa, ininterrumpida y muy gratificante para él.
Desearía poder decir que los tres bebés que nacieron en el hospital también van bien. La mayor parte de mi vida la he pasado en Asia, trabajando como comadrona; allí tuve la oportunidad de asistir a muchos nacimientos por cesárea. Algunas, innecesarias; otras, necesarias.
La placenta previa y la rotura de la cicatriz de una cesárea anterior son cosas que me han hecho dar las gracias a Dios por la ciencia y la cirugía especializada.
En el mejor nacimiento por cesárea que he visto, la madre y el bebé no estuvieron juntos hasta una hora después del parto. Durante esa hora de separación se le cortó el cordón al bebé, se le succionó de forma agresiva, se le midió y pesó, y se le administró profilaxis ocular en contra de lo que la madre había dicho por escrito.
Se le tomó la temperatura en el recto, se le tomaron las huellas, se le pinchó el talón para sacarle sangre y hacerle la prueba de detección de la subnormalidad de origen metabólico y se le inyectó vitamina K. Lo bañaron, secaron e identificaron con una cinta. Cuando lloraba buscando el pecho de su madre, le ponían un pacificador chupete en la boca. Tuvo suerte. Otros bebés nacidos por cesárea no salen tan bien parados.
Mi experiencia como comadrona me ha llevado a plantearme ¿Qué pasa con el bebé? ¿Cuáles son los riesgos que corren el organismo y el alma de los bebés nacidos por cesárea? El Dr. Seuss deja hablar al Lorax por los árboles. ¿Quién habla por nuestros bebés?
Nyoman era una primípara de 38 años y una destacada artista balinesa. Debido a las numerosas intervenciones [durante el trabajo de parto], su bebé nació por cesárea. La niña pesó 3'500 kg.; era una robusta bebé a término. En seguida se la llevaron al Servicio de Enfermería; allí la agarré suavemente mientras le afeitaban un trozo de su espeso pelo negro para administrarle los antibióticos IV. Nyoman fue trasladada a otra ala del hospital. Durante toda la noche estuve subiendo y bajando escaleras y corriendo por los pasillos para echarles un vistazo a la madre y la hija. Al final, cuando supuestamente ambas estaban bien, me fui a casa. Esa noche atendí un parto en casa. Por la mañana volví a casa y me preparé para ir al hospital a ver a Nyoman y su bebé. Sonó el teléfono; era el marido de Nyoman, para decirme que el bebé había muerto (lo más probable de sepsis, aunque la causa no se había determinado) Inmediatamente enviaron su pequeño cuerpo a casa para el entierro. Nyoman seguía en el hospital con fiebre. Nunca llegó a ver a su preciosa hija.
Durante mis siete años de trabajo en Indonesia y Filipinas me he dado cuenta de que los procedimientos quirúrgicos de la obstetricia occidental se han exportado de forma agresiva a Asia, con la diferencia de que aquí se trabaja sin las condiciones higiénicas básicas.
La edición del William Obstetrics de 1985 (p. 868) decía: "es cierto que el índice de mortalidad y morbilidad materna y perinatal es mayor en los partos por cesárea, en parte por las complicaciones que motivan la cesárea y en parte por los riesgos inherentes al nacimiento a través del abdomen"
"En el mejor nacimiento por cesárea que he visto, la madre y el bebé no estuvieron juntos hasta una hora después del parto"
En A Good Birth, A Safe Birth, los editores publican que las cuatro complicaciones más frecuentes en los bebés nacidos por cesárea son: ictericia, complicaciones repiratorias, los efectos de la medicación y los períodos de adormilamiento después del parto (1). Las cuatro interfieren en el establecimiento temprano del vínculo afectivo entre la madre y el bebé. Las tres primeras, seguramente, obligan a medicar al bebé, lo que puede resultar terrorífico para el recién nacido.
Las investigaciones sobre la oxitocina nos muestran otros aspectos de los efectos de la cesárea sobre el bebé. La oxitocina natural, segregada por el organismo], llamada hormona del amor, se libera cuando los seres humanos comparten una comida, en la lactancia y, tanto en el hombre como en la mujer, cuando hacen el amor. De todas maneras, se encuentra en su máxima plenitud durante el trabajo de parto y el nacimiento.
¿Qué ocurrirá en el organismo de un bebé al que se le niega la experiencia de la oxitocina [natural] en un parto vaginal?
La investigación muestra que nos encontramos con un nivel comparativamente menor en los niños autistas (2).
El Etólogo Premio Nobel Niko Tinbergen encontró correlación entre las intervenciones médicas durante el parto y la predisposición al autismo (3). En 1991, Ryoko Hattori evaluó los riesgos de padecer autismo según el tipo de nacimiento; concluyó que los bebés nacidos en el hospital, a los que se somete al proceso rutinario del trabajo de parto y nacimiento (sedantes, anestesia y analgésicos) tienen un mayor riesgo de llegar a desarrollar el autismo (4).
¿Qué nos enseña esta investigación sobre la práctica tan frecuente de cesáreas? Debemos pensar que un bebé que se pierde toda la intensidad del proceso normal del trabajo de parto y nacimiento, tal como Dios lo diseñó, también se pierde algo vital de su propia vida.
"El mundo del bebé se hace añicos cuando, nada más nacer, se le separa de su madre"
En su libro The Scientification of Love, Michel Odent analiza las consecuencias del nacimiento y las primeras horas de vida extrauterina. Con gran destreza, documenta y hace referencia a un gran número de investigaciones que confirman lo que las madres y las comadronas siempre hemos sabido: las condiciones ambientales de un parto y las primeras horas de vida determinan la salud psicológica y espiritual del ser humano. Las investigaciones demuestran que el contacto entre la madre y el bebé es la forma ideal de amor, a la vez que después del nacimiento hay un corto y crítico espacio de tiempo que provoca consecuencias a largo plazo. Por desgracias, dice: "la separación de la madre justo después del nacimiento daña la capacidad de uno para amar"
La mayoría de los bebés nacidos en el hospital experimentan la separación de la madre inmediatamente después del nacimiento, y los bebés nacidos por cesárea están aún más tiempo separados. Los gerentes [de los hospitales], con el fin de proteger al hospital y sus empleados de posibles denuncias, establecen la política de mantener a los bebés recién nacidos por cesárea en la Unidad de Cuidados Intensivos; ya que la operación incrementa el riesgo de infección, los bebés nacidos por cesárea son más propensos que los nacidos vaginalmente a recibir antibióticos.Imagina la vida intrauterina: el calor, la suavidad, el sabor de la madre, el sonido de los latidos de su corazón y su suave voz. La madre es todo lo que el bebé conoce. Incluso al padre lo conoce a través de la madre (dependiendo de cómo él la haga sentir). La madre es alimento. Es el universo. Cuando nos llevamos al bebé, aunque sea a dos pasos, la confianza se rompe. El mundo del bebé se hace añicos.Las comadronas debemos aceptar que, en uno u otro momento, una madre y un bebé a los que estemos atendiendo vivirán una cesárea. Yo insisto en la palabra "parto", ya que un parto por cesárea resulta tan milagroso como un parto vaginal. La atención postparto a los padres que han tenido una cesárea ha de incluir el consuelo.
Yo le digo a estos padres que, un mes después (5), no hay diferencias significativas respecto del vínculo con el bebé entre los niños nacidos vaginalmente y los nacidos por cesárea. Esto es una buena noticia.Una vez oí decir a Elisabeth Kubler-Ross: "La gente es recuperable en un 100%" Lo decía feliz, con convicción. Yo me aferro a sus palabras.
A los padres de bebés nacidos por cesárea: tened confianza y sanad a vuestros bebés con contacto, con amor.
Robin Lim
Robin Lim es comadrona y poeta. Vive entre una pequeña ciudad de Iowa y Bali, Indonesia y la Ciudad de Baguio, en las montañas de Filipinas. Su primer libro, After the Baby's Birth... A Woman's Way to Wellness, ha sido publicado por Celestial Arts, Berkeley.
Publicado por la revista Obstare
Publicado por primera vez en el nº 57 (primavera 2001) de la revista Midwifery Today
Biólogos españoles hallan la causa del 'vínculo de apego' entre madre y feto
lunes, 22 de septiembre de 2008
"Amamantar es lo mejor", noción desconocida por muchos en China
Medline









